Estaba
embobado elaborando un estupendo trabajo sobre la maravillosa marca de
cuadernos y agendas Moleskine cuando de golpe he caído en la cuenta que llevaba
CUATRO DÍAS sin escribir. No os miento si os digo que llevo todo el día
planeando como escribir el post de hoy. A veces me despierto con la convicción
y el compromiso de anotar en mi pequeña libreta Moleskine cualquier aspecto o anécdota
del día que pueda inspirar mi post. Hoy ha sido uno de esos días aunque como siempre,
al final ha llegado un punto en el que he olvidado anotar lo que pasaba por mi
ahuevada cabeza.
Me he
levantado con un picor de garganta terrible. No exagero tampoco si os digo que
por un momento he notado como las bacterias trabajaban en “okupar” la zona
infectada. Temo que esto derive a faringitis. No hace falta trabajar en la OMS
(Organización Mundial de la Salud) para diagnosticar las posibles causas de
este constipado. La primera, el fuerte aire acondicionado que RENFE insiste en
utilizar para torturarnos cada tarde o incluso cada mañana a las 7 (A.M!!!). La
segunda causa puede haber sido el haber compartido material escolar con la
compañera de la izquierda ya de por si enferma. Mi diagnóstico final es que ha
sido una combinación de las dos reforzadas por un golpe de mal karma al reírme de la voz nasal de la
chica.